De aspecto empollón, obsesionado por la Física Cuántica, y por las conexiones WIFI. Muy impresionable, dado al ataque de nervios descontrolado e histérico. Repelente, como de otra época, pero amigo de su amigo del alma, con el que comparte sus inquietudes investigadoras.
Desde niño ya era un fenómeno paranormal, capaz de quedarse ensimismado delante de la película “Encuentros en la tercera fase”. En el colegio no tenía demasiados amigos, porque era raro: súper estudioso, súper callado, súper tímido. Un día descubrió a su súper amigo, y con él ya no se sintió súper diferente, pero lo es.
Después de la última operación se miró al espejo y dijo: “Estás buenísima”, y la verdad es que tenía razón. No pasa desapercibida, y ella lo sabe. Descarada, directa, obsesionada por el sexo, y por hacer un trío con un par de niñatos, pero, ella no sabe, que eso es una misión imposible.