Está desesperado. Las cosas no le van bien. Se siente solo y perdido. Y, allí, en la estación de Retiro, toma una terrible decisión… Pero de repente todo cambia y ve la luz, la esperanza y el metro que viene a toda pastilla, y ve a un cura y a un amigo, y… sonríe, pero quizá es demasiado tarde.
Es un cura raro, y atraviesa un momento delicado: está en crisis. No es capaz de reaccionar, vive ensimismado, sin mirar a su alredor, sin que nada le importe. Y, entonces, en la estación de Retiro se encuentra con un hombre que trata de animarle, de darle esperanza. ¿Reaccionará?
Es un espécimen que hay en todos los centros de trabajo. Se le reconoce por su forma de vestir, por sonreír de un modo estúpido, por no enterarse de nada, por ser inoportuno y mete patas. Muy peligroso si se cruza en tu camino. Terrorífico en las distancias cortas.